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Mi relación con los taxistas y el recién salido de prisión que me encontré ayer

by Otháner. Average Reading Time: almost 4 minutes.

Disclaimer: esta anotación puede contener palabra malsonantes. :P

Suelo tomar muy frecuentemente taxi, ya sea para distancias cortas y urgentes o largas y llenas de maletas, todas dentro de una ciudad. Y también me gusta mucho platicar con sus conductores, me encanta que tengan distintas formas de hablar y lograr hablar como ellos sin mostrar falsedad, sea cual sea la jerga que utilicen.

Me he encontrado de todo tipo de taxistas: desde un millonario que perdió su fortuna al traer una cadena hotelera a México, hasta los clásicos chavitos que se salieron de la prepa y “en lo que estudian” trabajan como taxistas, pasando por los que me cuentan que han pasado dentro del taxi una vida entera o me instruyen sobre cómo detectar a un maleante. Pero había un tipo que no me había encontrado: el extraficante de drogas que te cuenta de cómo pasó 6 años en prisión y para qué trabajito lo llamaron al salir.

-¡Ajalas! Está bien pesada esta madre, haz de traer las puras pacas de billetes.
-Son armas. Le respondí antes de sonreír.

Al subir le ofrecí un cigarro que me rechazó pues él pura mota.

-Nel, ¡Gracias! Pero yo ya puro gallito. Y es que le pegaba bien duro al cristal, estaba ya bien pinche flaco. Pero desde que salí ya no le hago a nada y mi jefa me dice que si no me morí de drogadicto me voy a morir de diabético. ¡Mira!

Me mostraba una bolsa de dulces mientras sus gestos hacían un orgulloso énfasis en su panza como símbolo de estabilidad. Seguíamos platicando de drogas y hasta del tocho (cemento) que se metía cuando de la guantera sacó unas hojas muy bien escondidas. Las desdoble y era como una cartilla de vacunación llena de firmas, pero en vez de ser de un pediatra eran de un psicoterapeuta y profesiones que encajaban adornadas en la parte superior por un letras chiquitas que entre otras cosas decían: Readaptación Social.

-Salí en Agosto. Me pasé 6 años (de 8) porque me agarraron con armas y unas motos.

Y mientras recordaba cuando nos ofrecían -a un amigo y a mí- 25,000 pesos por trasladar en moto 1Kg de cocaína de un pueblo a otro, le pregunté inocentemente acerca de las motos.

-Simón, motos. Es que ahí movía el pinche perico. A mi me hablaban “Sabes qué Pelón está la moto en tal lado, la vas a entregar donde acordamos. No te preocupes por los retenes ya están amarrados”. Y me iba a Zacatecas que era donde siempre entregaba, y los retenes desde que me veían me hacían la seña: pásale, pásale. Pero p’os me agarraron. Me encontraron tres armas y tres motos.

Mientras al rojo de un semáforo se acercaba un niño a pedir una moneda.

-Nel mano, acabo de empezar no chingues. ¿No quieres un dulce?. ¿Qué? ¿Ni las gracias cabrón?

Desde lejos se escuchaban las gracias del niño. Mientras él continuaba con su historia.

-Entonces cuando me agarraron, el pinche federal me sentó y me dijo: “Cabrón, ¿sabes el pedote en el que te metiste verdad?”. Yo le decía que sí hasta que me dijo: “Te voy a hacer el paro puto. Traes tres armas: una 38, una 45 y una 9mm… Escoge una sola y me deshago de las otras dos”. Le dije que la 38 y el agregó: “¡Sí no eres pendejo verdad! Con $15,000 de fianza sales puto, pero no te vuelvas a meter en estos pedos.”
Llegó mi jefe y pagó la fianza pero afuera me estaban esperando por lo de las motos.

Sin embargo, la parte que más me interesó fue lo que pasó después de los 6 años que pasó en prisión. Le ofrecieron otro trabajito.

¿Ves ese caballo? El de hasta adelante. Me hablo un cabrón y me citó en un restaurante de’sos chingones por Chapalita. “¿Tú eres el pelón? Me han dicho que eres bravo, perro.” me dijo.. y me lanzó una foto sobre la mesa. “¿Ves ese caballo? El de adelante. Te doy USD$25,000 por él. Solamente lo vas a mover tres cuadras y ahí pasarán a recogerlo.”

Me contó cómo consiguió una camioneta del ayuntamiento y chalecos preventivos para aparentar que barrían la glorieta mientras el pensaba en cómo quitar el caballo. No lo hizo. Y mientras me contaba cómo rechazó el trabajo y de cómo pensaba en readaptarse a la sociedad dejando atrás la vida de delincuencia terminó mi camino.

Definitivamente una plática que cierta o no hizo los $140 pesos de distancia más amenos.

7 comments on ‘Mi relación con los taxistas y el recién salido de prisión que me encontré ayer’

  1. Información Bitacoras.com…

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  2. Orale que historia tan loca, yo tuve una experiencia similar con un taxista en León, este robaba autopartes, pero al final me dio miedo porque me confesó que además golpeaba gente a sueldo.

  3. González says:

    Vaya, con que tipo de historias te puedes encontrar subiéndote a un Taxi ¡¡

    Saludos.

  4. Mina says:

    Es lo interesante de subirte a un taxi, desde el ingeniero que perdió un montón de lana trabajando para el gobierno, o el que fue delincuente y ahora lucha por readaptarse.
    Las pláticas de los taxistas hacen más interesante el camino, sean ciertas o no.

  5. Linnk says:

    jajaja un caballo de la glorieta! Que buena historia.

    Me recordó la plática que tuve con el conductor de una grua, remolcabamos mi auto al taller mientras me contaba como el y los transitos se robaban partes de los autos accidentados. Decía: “Pos no hay de otra, o se lo roban ellos o nosotros, es de quien llegue primero!…” jaja

    Saludos

  6. Otháner says:

    @Carlos Leopoldo: Sí, puede dar miedo que te cuenten ese tipo de cosas.. igual y lo hacen para que paguemos, jajaja..

    @González: Hey! de nuevo por acá, regresa pronto.. O suscríbete.. :P

    @Mina: Una de las cosas que haré en mi vida es ser taxista.. me encanta conocer personas. Y espero que lo haga por gusto y no por necesidad.

    @Linnk: Así se las gastan todos! Y ahora, siempre que paso por la glorieta de los cuacos me acuerdo de este we, jajaja

  7. Que buen post, hay días que me gustan las historias urbanas, y esta es una buena

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